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10 Razones Por Las Que Me Gusta Vivir en Vancouver, WA
Desde atardeceres en el río hasta lugares llenos de historia, esto es lo que hace especial a esta ciudad.

Cuando llegué a Vancouver, WA desde México, tenía apenas siete años. Todo era nuevo—el idioma, el clima, la forma en que la gente vivía. Pero poco a poco, esta ciudad se fue sintiendo como hogar.
Y aunque ha cambiado mucho desde entonces, hay algo que siempre ha estado presente: ese sentimiento de comunidad y tranquilidad que solo Vancouver sabe dar.
Al principio puede parecer solo otra ciudad al otro lado del río, pero entre más tiempo pasas aquí, más empiezas a notar los detalles: la energía del Farmer’s Market, el brillo del Waterfront al atardecer, la manera en que la gente apoya a los negocios locales.
Es una ciudad con historia, personalidad y muchas sorpresas.
Aquí te comparto 10 cosas que me encantan de Vancouver, WA, y por qué creo que tú también podrías enamorarte de este lugar especial.
1. ¡Vancouver, WA es más antigua que Portland—por 25 años!
Antes de que Portland existiera, Vancouver ya estaba aquí. Fue fundada en 1825 como Fort Vancouver y fue el primer asentamiento europeo en el Pacífico Noroeste. También fue la sede de la compañía Hudson’s Bay. Así que sí, ¡tenemos historia!
Para que lo compares: Portland tiene 174 años y Vancouver tiene casi 200.

2. El Waterfront es uno de los mejores proyectos urbanos en la costa oeste
Si aún no has visitado el Vancouver Waterfront, te estás perdiendo de algo muy bonito. Lo que antes era una zona industrial fea, ahora está lleno de restaurantes modernos, viñedos y vistas hermosas al río.
El Grant Street Pier, una estructura moderna sobre el Río Columbia, es el lugar perfecto para ver el atardecer.
Es uno de mis lugares favoritos para correr—¡las vistas al atardecer no tienen comparación!

3. NO es solo un suburbio de Portland
Sí, compartimos el nombre con la otra Vancouver del norte (en Canada), y Portland está justo al cruzar el río. Pero Vancouver tiene su propia identidad. Es la cuarta ciudad más grande de Washington, con su propia cultura, historia y una escena gastronómica que crece cada día—sin el caos de una ciudad grande como Seattle.
¿Y lo mejor? No pagamos impuesto estatal sobre ingresos. Podemos disfrutar de lo bueno de estar cerca de Portland—buenos restaurantes, arte, aeropuerto accesible—sin pagar de más.
Además, la ciudad está invirtiendo en nuevos proyectos como la renovación del Fourth Plain Corridor y grandes desarollos el el Centro de la Cuidad conocidos como “Promesa de Main Street”. Habrá más parques, mejor transporte y nuevos espacios comunitarios.
Es un momento emocionante para vivir aquí.
4. Puedes caminar por un antiguo astillero de la Segunda Guerra Mundial
¿Has escuchado de Kaiser Shipyards? Durante la Segunda Guerra Mundial, aquí se construían barcos sin parar. Hoy puedes caminar por el Waterfront Park, donde todavía hay partes de esos astilleros.
Y si te gusta la historia, tienes que visitar el Museo Aéreo Pearson y Fort Vancouver.
Aquí te dejo un post que escribí sobre nuestra visita al Museo Pearson—es perfecto para llevar a los niños un día lluvioso en el PNW.

5. El Vancouver Farmers Market es uno de los más grandes del suroeste de Washington
De marzo a octubre, cada fin de semana el centro de Vancouver cobra vida con el mercado de granjeros, junto al parque Esther Short—una de las plazas públicas más antiguas del PNW. Con más de 200 vendedores, es el lugar perfecto para comprar productos frescos y apoyar negocios locales.
No es solo para hacer compras—el mercado ayuda a emprendedores locales y fortalece la comunidad.
Aquí tienes el mapa interactivo para ver los puestos antes de ir.
Y si caminas unas cuadras más, también puedes visitar Pop-Local, una tienda que vende productos hechos por creadores locales.

John Kloepper, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
6. Tenemos uno de los aeródromos más antiguos del país
Pearson Field es uno de los aeropuertos más antiguos que sigue funcionando en Estados Unidos. Desde 1911 llegan aviones aquí.
Dato curioso: en 1937, unos pilotos soviéticos aterrizaron de emergencia aquí tras hacer el primer vuelo sin paradas desde Moscú a EE.UU.
7. El Volcán Mount St. Helens está prácticamente en nuestro patio trasero
Aunque Portland también lo reclama, la ciudad grande más cercana al Mount St. Helens es Vancouver. Este volcán famoso hizo erupción en 1980.
Si te gusta la aventura, el Johnston Ridge Observatory (actualmente cerrado) está a solo 90 minutos de aquí y tiene una vista increíble del cráter.

Por el Waterfront Renaissance Trail
8. El Río Columbia es un paraíso para los que aman la naturaleza
Pescar, remar, andar en kayak o paddleboard—el Río Columbia lo tiene todo. Puedes caminar por el Waterfront Renaissance Trail y parar por una bebida en McMenamin’s (yo a veces solo pido los tater tots con un vuelo de sidras 🍻).
Y si tienes suerte, verás águilas calvas volando por encima.
También recomiendo mucho Lacamas Lake Park, a solo 20 minutos del centro de Vancouver. En verano, me encanta ir a hacer paddleboard ahí—es un lugar tranquilo, rodeado de árboles, y el atardecer sobre el lago es simplemente mágico.

9. Nuestra escena de café es increíble (aunque pocos lo saben)
Seattle y Portland tienen fama por su café, pero Vancouver también tiene joyitas. Algunos de mis favoritos: Compass Coffee, Relevant Coffee y Kafiex Roasters—todos con café delicioso del PNW.
Aquí te comparto una lista que hice con mis cafeterías favoritas:

10. Una comunidad artística que sigue creciendo
El arte en Vancouver está tomando fuerza. Hay galerías, murales y eventos como el Vancouver Arts & Music Festival que llenan la ciudad de creatividad.
Espacios como Art at the CAVE, y Pop-Local apoyan a artistas y creadores locales.
Uno de mis lugares favoritos para disfrutar cultura es el Kiggins Theatre, un cine clásico del centro desde 1936. He vivido momentos hermosos ahí con mi hija, como cuando vimos el show de “Wiggles & Giggles” del Columbia Play Project con el famoso Bubbleman.
También nos encanta el evento de First Friday, cuando los negocios del centro abren hasta tarde y hay arte, música en vivo y hasta demostraciones de vidrio soplado en Firehouse Glass.
Es una noche perfecta para salir, explorar y apoyar a los artistas locales.
En fin…
Cuando tomas el tiempo para conocer Vancouver, empiezas a sentir su ritmo—su carácter, su calidez, su comunidad.
Ya sea que vivas aquí desde hace años o estés de paso, espero que esta lista te ayude a ver la ciudad con otros ojos… con ojos de alguien que la quiere de verdad.
¿Y tú? ¿Qué es lo que más te gusta de Vancouver? ¡Me encantaría saberlo!
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